lunes, 21 de mayo de 2018

LA RANILLA. PRISIÓN DE PRESOS POLÍTICOS DEL FRANQUISMO

La autora considera que este libro anima al estudio profundo de la represión franquista en toda España...
La Prisión Central de El Puerto de Santa María recibió presos enviados desde 'La Ranilla' y a su vez mandó presos a Sevilla en todos los años de la posguerra por lo que es también prisión de presos políticos el conocido como Penal de El Puerto.

LA RANILLA. PRISIÓN DE PRESOS POLÍTICOS DEL FRANQUISMO.

RECIÉN EDITADO, "LA RANILLA. PRISIÓN DE PRESOS POLÍTICOS DEL FRANQUISMO", ES UN LIBRO DE LA HISTORIADORA Mª VICTORIA FERNÁNDEZ LUCEÑO.

Este libro contiene la historia de la Prisión Provincial de Sevilla de 1936 a 1960 a través de los Expedientes de los presos y presas recluidos en dichos años en la prisión de Sevilla y en las cárceles de Prisión de Partido de Carmona, Cazalla, Morón, Osuna, y la Habilitada de Heliopolis  Recoge en listados los datos principales como son los personales, causa y condena e información sobre su Consejo de Guerra, así como la fecha de entrada y salida de las prisiones en donde estuvieron. Con estos datos, este libro refleja el movimiento a que sometió el franquismo a los 'republicanos/as', organizados por años. Es todo un análisis formal de la suerte de los vencidos en la guerra civil, algo novedoso en la historia de la represión franquista, que aporta lo que no existe en documentación expresa.

Abarca dos momentos: el golpe de Estado y la guerra civil con los llamados “presos anteriores” internados en prisiones, y la guerrilla que hicieron los llamados presos “posteriores” en los años 40 y 50, el maquis, así como los presos por actividades subversivas y auxilio a malhechores.

La autora considera que este libro anima al estudio profundo de la represión franquista en toda España porque a la prisión de Sevilla mandaron las autoridades franquistas a 'republicanos/as' de las cárceles y campos de concentración que hubo esparcidos por todo el territorio español, especialmente de Euskadi, Cantabria y Asturias (centenares de milicianos y sacerdotes vascos), de Extremadura, y de todas las provincias andaluzas. La Prisión Central de El Puerto de Santa María recibió presos enviados desde La Ranilla y a su vez mandó presos a Sevilla en todos los años de la posguerra por lo que es también prisión de presos políticos el conocido como Penal de El Puerto.


SOBRE LA AUTORA


María Victoria Fernández Luceño es doctora en Historia por la Universidad Hispalense y catedrática de Geografía e Historia. Siempre ha compaginado el ejercicio de la docencia con la investigación histórica. Fue socia-fundadora de la Asociación de Profesores de Bachillerato 'Hespérides', dedicada a promover la didáctica y la investigación y con ella ha colaborado.

Es la primera biógrafa de Pepe Díaz, secretario general del Partido Comunista de España de 1932 a su muerte en 1942, libro publicado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Sevilla en 1992 con el título "José Díaz Ramos. Aproximación a la vida de un luchador obrero" , y digitalizado el pasado año. Ha prologado la edición completa de sus Discursos, recopilados en el libro "Tres años de lucha".

Es autora del libro "Miseria y represión en Sevilla (1939-1950), tratamiento en la prensa sevillana", editado por el Ayuntamiento de Sevilla. Patronato del Real Alcázar, el 2007. Ha escrito numerosos artículos en revistas científicas como Cuadernos Republicanos, con el artículo “Republicanos en la guerrilla de Sierra Morena”, en 2008, y en otras. Ha colaborado con el Aula de la Memoria Histórica que funcionó en Sevilla y dio varias conferencias en el Alcázar de Sevilla sobre la II República, la cárcel de La Ranilla de Sevilla, y otros temas. En 2016 publicó en Aconcagua Libros, "Médicos republicanos y masones en Andalucía contemporánea. La represión franquista".


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domingo, 20 de mayo de 2018

CUATRO FORMAS DE RENDIR HOMENAJE OFICIAL AL FRANQUISMO QUE SIGUEN VIGENTES

Dionisio Ridruejo (a la izquierda), miembro de Falange, realiza el saludo fascista junto a Franco ante la tumba de José Antonio Primo de Rivera.
Dionisio Ridruejo (a la izquierda), miembro de Falange, realiza el saludo fascista junto a Franco ante la tumba de José Antonio Primo de Rivera.

CUATRO FORMAS DE RENDIR HOMENAJE OFICIAL AL FRANQUISMO QUE SIGUEN VIGENTES. 

Más de 40 años después de la muerte de Francisco Franco las formas de recordar, exaltar o rendir honores al régimen franquista bajo el amparo de las instituciones todavía son múltiples. La Ley de Memoria Histórica impulsada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha sido insuficiente para erradicar el homenaje oficial que se sigue rindiendo al dictador en tiempos de democracia.

Esta semana Rafael Catalá ha justificado el ducado de los Franco que “no genera ningún privilegio”, mientras que ha reprochado al PSOE su repentino interés por eliminar ahora un título que, según el ministro de Justicia, les fue indiferente durante su mandato. La realidad es que el PP ha frenado casi por completo la Ley de Memoria Histórica que tiene ya más de diez años. A la gigantesca tarea, todavía en curso, de retirar los símbolos, las calles y los monumentos al franquismo, Mariano Rajoy contestó con un desplante difícil de olvidar. La calle donde él vivió en Marín (Pontevedra) seguiría siendo para él, según confesó, Salvador Moreno –y no Rosalía de Castro–. Una muestra de afecto del presidente a quien fue el responsable de la muerte de cientos de familias en la trágica 'Desbandá' de Málaga.

Los gestos o comentarios de los miembros del PP sobre el franquismo son reveladores, pero aun lo es más el hecho de que la Ley de Memoria Histórica no tenga presupuesto. Se ha eliminado por completo la ya escasa financiación que el Gobierno de Zapatero destinó a desenterrar cuerpos de las fosas comunes. Por el contrario, el franquismo y los afines al régimen siguen disfrutando de algunos privilegios.

No solo el ducado de los Franco


Desde 1948 hasta 1971, Franco concedió más de 40 títulos nobiliarios que aun perviven. El rey emérito creó el Señorío de Meirás, que recayó en Carmen Polo, viuda de Franco y el ducado de Franco, que ostentó la hija del dictador, María del Carmen Franco y Polo, y que ahora reclama la nieta del dictador, Carmen Martínez-Bordiú, según desveló Civio.

El primero de esos títulos, que desde la Edad Media existen para reconocer el servicio de un ciudadano prestado a la Corona, fue concedido por el dictador de manera póstuma a José Antonio Primo de Rivera. Actualmente lo ostenta Miguel Primo de Rivera y Urquijo, nieto de Miguel Primo de Rivera, sobrino del fundado de la Falange y primo político, a su vez, de Carmen Martínez-Bordiú.

Hay otros muchos títulos que sirvieron al dictador para premiar a sus secuaces y siguen estando en vigor: el ducado de Calvo Sotelo, que actualmente ostenta su nieto José Calvo Sotelo y Olry de Labry; el ducado de Mola, que actualmente pertenece al nieto del general, Emilio Mola y Pérez de Laborda o el de marqués de Queipo de Llano, que actualmente ostenta Gonzalo Queipo de Llano, el nieto del militar franquista. Son solo unos pocos ejemplos.

Las fundaciones vinculadas con el régimen


Aunque la Fundación Francisco Franco es la más conocida, existen varias asociaciones que exaltan al franquismo. Este medio contabilizó al menos siete más en el registro de fundaciones del Ministerio de Justicia. La Constitución, en su artículo 34, reconoce que dichos entes se establecen “para el interés general”, pero, según denuncian las organizaciones memorialistas y de víctimas del franquismo, “hacen apología del fascismo”, de manera más o menos encubierta.

Existe la Fundación de la División Azul, con fines “culturales, de investigación histórica y de defensa de los valores nacionales y de la verdad histórica", la Fundación Serrano Suñer, que se dedica a preservar la imagen y la memoria del cuñado de Franco y uno de los principales artífices del Régimen en sus primeros años, o la Fundación María Eugenia Yagüe, que lleva el nombre de la hija del general Juan Yagüe y se dedica a limpiar el nombre del amigo de Primo de Rivera, conocido como “el carnicero de Badajoz por su responsabilidad en la masacre de dicha ciudad donde murieron miles de personas”.

El Valle de los Caídos


Ninguno de los intentos ha conseguido acabar todavía con el monumento franquista por excelencia, la fosa común más grande de España y donde el dictador descansa en una tumba que les pertenece por derecho canónico únicamente a papas y obispos. Este enorme depósito de cadáveres, donde 'republicanos' y también 'caídos del bando sublevado' fueron trasladados sin el consentimiento de las familias, recibe una media de más de 700 visitantes al día.

Este gigantesco homenaje en Madrid al dictador diseñado por él mismo, que sería inconcebible en otros países de Europa, es la muestra evidente de la pleitesía que todavía hoy, en 2018, se le rinde a quien fue el 'responsable de acabar con la democracia'.

Aniversarios y celebraciones


Las instituciones también amparan múltiples celebraciones para rendir homenaje a Franco y su régimen. Todos los años el 20 de noviembre, aniversario de la muerte del dictador, la Iglesia Católica ampara una misa en Madrid por el eterno descanso de su alma. La Fundación Francisco Franco, además, organiza todos los años una cena para recordar su figura.

En alguna ocasión el apoyo a este tipo (...) a estas ceremonias ha llegado de los ayuntamientos. La Subdelegación del Gobierno en Córdoba y el Ayuntamiento de Lucena, gobernado por el PSOE, autorizaron el 20 de noviembre del año pasado un acto de homenaje franquista en el cementerio del municipio, a pocos metros de una fosa común donde fueron enterradas 123 víctimas de la represión franquista.


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sábado, 19 de mayo de 2018

CONTRA LA FALACIA DE LOS 'BANDOS' IGUALMENTE CULPABLES

La forma en que se produjo en España el pacto de la “transición” contribuyó a que se hiciera el silencio sobre la historia del franquismo, puesto que no se podían airear las responsabilidades de los mismos con quienes se pactaba, ni depurar las culpas de miembros de la jerarquía militar o judicial que seguían desempeñando sus cargos.
La forma en que se produjo en España el pacto de la “transición” contribuyó a que se hiciera el silencio sobre la historia del franquismo, puesto que no se podían airear las responsabilidades de los mismos con quienes se pactaba, ni depurar las culpas de miembros de la jerarquía militar o judicial que seguían desempeñando sus cargos.

CONTRA LA FALACIA DE LOS 'BANDOS'  IGUALMENTE  CULPABLES.

PRÓLOGO AL ‘DICCIONARIO DEL FRANQUISMO. PROTAGONISTAS Y CÓMPLICES (1936-1978)’, DE PEDRO L. ANGOSTO.

(Por Josep Fontana)


La forma en que se produjo en España el pacto de la “transición” contribuyó a que se hiciera el silencio sobre la historia del franquismo, puesto que no se podían airear las responsabilidades de los mismos con quienes se pactaba, ni depurar las culpas de miembros de la jerarquía militar o judicial que seguían desempeñando sus cargos. 

Y aunque ha habido en las últimas décadas un volumen considerable de investigación que ha permitido conocer a fondo la realidad de los crímenes y desmanes de la dictadura, se sigue manteniendo desde los organismos públicos y desde los medios de comunicación una especie de neutralidad que ha favorecido la aparición de un revisionismo histórico que pretende demostrar que la guerra civil no fue más que un enfrentamiento entre dos bandos igualmente culpables. 

La confusión creada por esa indefinición explica escándalos intelectuales como el del Diccionario Biográfico Español, publicado por la Real Academia de la Historia entre 2009 y 2013, o la confusión que ha hecho posible que se difundiera recientemente por los medios la desgraciada ocurrencia de Daron Acemoglu de comparar la transición española con la “primavera árabe”.

Confieso que nunca he entendido que se pueda valorar del mismo modo una república que formó maestros, abrió escuelas y creó bibliotecas públicas en los pueblos, y un régimen militar que asesinó a maestros, cerró escuelas y bibliotecas y quemó libros. 

Pero así deben pensar quienes alientan esta ola de revisionismo, apoyada por autoridades tan dudosas como la de Stanley Payne, dispuesto siempres a apadrinar cualquier engendro contra la República y en defensa del franquismo.

Conocí a Payne en los años sesenta, en una ocasión que pasó por Barcelona y se reunió con un grupo de jóvenes historiadores. Era por entonces un autor de moda. Había publicado en 1962 'Falange. A history of Spanish fascism', que Ruedo Ibérico tradujo en París tres años más tarde. Nos estuvo describiendo a los falangistas de los años de la Segunda república como un grupo de jóvenes intelectuales amantes de la poesía. Se me ocurrió preguntarle cuál era en aquellos años la fuente de ingresos de que vivía José Antonio y me contestó: “Eso no lo sé”. Me pareció poco serio que montase todo un tinglado interpretativo prescindiendo de asentarlo sobre la realidad y perdí desde aquel momento la confianza en la calidad de su investigación.

Pero es que la calidad de la investigación no cuenta en las valoraciones del revisionismo. Podemos verlo en la forma en que reaccionan contra quienes les contradicen. Uno de los objetos de su furor es, por ejemplo, Ángel Viñas, un investigador que tiene una obra posiblemente tan copiosa como la de Payne, pero que se distingue netamente de la de éste por la ingente cantidad de nueva documentación que ha sacado a la luz y ha publicado.

 ‘DICCIONARIO DEL FRANQUISMO. PROTAGONISTAS Y CÓMPLICES (1936-1978)’, DE PEDRO L. ANGOSTO.
En un reciente alegato contra Viñas, Carlos González Cuevas, cuya interpretación del régimen franquista se expresa en afirmaciones como “Franco era, como aparecía en las monedas de la época, ‘Caudillo por la Gracia de Dios’; lo que suponía unos límites claros a su capacidad de decisión” o “el pluralismo inherente al régimen político nacido de la guerra civil”, se dedica sistemáticamente a la tarea de denostar las obras de Viñas, sin argumentos sólidos para fundamentar la crítica. Un ejemplo de ello lo tenemos en la condena de que haya publicado las memorias de Francisco Serrat Bonastre, “con el solo objetivo de fundamentar sus prejuicios antifranquistas”. Pero Serrat era un embajador al servicio de la República, que abandonó su puesto en Varsovia para unirse al régimen franquista, que le nombró Secretario de Relaciones Exteriores. Si tenemos en cuenta, además, que sus memorias no estaban destinadas a la publicidad, sino que permanecían en manos de la familia, para descalificarlas, y para criticar a Ángel Viñas por haberlas publicado, se necesita cuando menos aportar evidencias que lo justifiquen. 

Lo que realmente necesitamos es más documentación y más conocimiento. De ahí que me parezca oportuno celebrar la publicación de este diccionario bibliográfico del franquismo que Pedro L. Angosto ha realizado con un notable esfuerzo de documentación. Si los grandes nombres cuentan con una bibliografía más o menos accesible, es difícil encontrar información de otros muchos cuya trayectoria vital se recoge en estas páginas. Será, en suma, una nueva herramienta que nos ayude a conocer mejor la historia de una época. 


Fuentes: 




martes, 15 de mayo de 2018

'THE CLASH': UN GRUPO BRITÁNICO QUE CANTA A LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

La banda era la más politizada de todas las de la primera ola del punk. Sus canciones, usualmente compuestas por el guitarrista Mick Jones y el propio Strummer, trataban temas como la decadencia social, el desempleo, el racismo, la brutalidad policial, la represión política y social y el militarismo.

'THE CLASH': UN GRUPO BRITÁNICO QUE CANTA A LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA.

"SPANISH BOMBS" ("BOMBAS ESPAÑOLAS"), ES UNA CANCIÓN PEGADIZA Y FESTIVA DEL GRUPO BRITÁNICO 'THE CLASH' QUE VIENE A HABLARNOS A LOS ESPAÑOLES DE ALGO SIN EMBARGO MUY DOLOROSO PARA NOSOTROS: NUESTRA GUERRA CIVIL DE 1936-1939.

(Por José Ibarra)


Esta canción pegadiza y festiva del grupo británico 'The Clash' viene a hablarnos a los españoles de algo sin embargo muy doloroso para nosotros: nuestra guerra civil de 1936-1939. Se titula “Spanish bombs”, ("bombas españolas") y forma parte de su mejor álbum: el “London Calling” del año 1979. Uno de los pocos grupos de punk elegante que produjo aquel movimiento musical rompedor.

La vinculación de su cantante Joe Strummer con España venía de lejos. Conocedor de la Costa del Sol y de Granada, ciudad en la que vivió durante algunas temporadas, sentía fascinación por nuestra historia y nuestra contienda civil y, desde luego, mucha más aún por cierta novia española que le inspiró esos versos de “yo te quiero infinito, oh mi corazón” cantados en un español macarrónico y un tanto divertido, todo hay que decirlo. También se intercalan otras palabras en español en el texto: ventana, mandolina, Costa Brava.

En la letra de la canción se evocan algunas de las imágenes más tópicas y castizas de aquella guerra nuestra pero vistas por los ojos de un inglés: Andalucía, los coches negros de la Guardia Civil, Federico García Lorca y Granada, los agujeros de las balas en las paredes de los cementerios, poetas asesinados y enterrados en cunetas, banderas rojas y negras, homenajes a los luchadores por la libertad… En fin, todo el imaginario de la sensibilidad izquierdista habitual de la que los Clash eran, también, partícipes. De hecho, la banda era la más politizada de todas las de la primera ola del punk. Sus canciones, usualmente compuestas por el guitarrista Mick Jones y el propio Strummer, trataban temas como la decadencia social, el desempleo, el racismo, la brutalidad policial, la represión política y social y el militarismo.

“Spanish bombs” es un gran tema que nos habla de aquellas bombas españolas de la guerra civil. Pero la inspiración le vino a Joe Strummer no por las bombas del año 39 que se rememoran en la canción, sino por otras que explotaban en el 79 que vio en un telediario inglés, y es que la ETA había comenzado a finales de los setenta una campaña de explosivos en los hoteles de la Costa del Sol que él visitaba. Lo que llamó la atención del cantante de los Clash era que parecía que este país siempre terminaba sus conflictos a bombazo limpio. Joe Strummer recuerda las bombas de Granada y nosotros no podemos dejar de mencionar los nada menos que 117 bombardeos que sufrió nuestra ciudad, Cartagena, en aquella guerra civil tan chunga para nuestros abuelos y tan evocadora y romántica para estos ingleses que lo veían todo, desde luego, con otros ojos.

No deja de sorprendernos que haya varias canciones del pop británico que se hayan fijado en aquel hecho histórico de nuestra patria, y en la historia detrás de la canción, traemos hoy la particular visión de la guerra civil española que nos ofrecen 'The Clash' con su tema “Spanish bombs”.

Spanish Bombs

The Clash

Spanish songs in Andalucia
The shooting sites in the days of '39
Oh, please, leave the ventana open
Fredrico Lorca is dead and gone
Bullet holes in the cemetery walls
The black cars of the Guardia Civil
Spanish bombs on the Costa Rica
I'm flying in a DC 10 tonight

[Chorus]
Spanish bombs, yo te quierro infinito
Yo te acuerda, oh mi corazón
Spanish bombs, yo te quiero infinito
Yo te acuerda, oh mi corazón

Spanish weeks in my disco casino
The freedom fighters died upon the hill
They sang the red flag
They wore the black one
But after they died it was Mockingbird Hill
Back home the buses went up in flashes
The Irish tomb was drenched in blood
Spanish bombs shatter the hotels
My senorita's rose was nipped in the bud

[Chorus]

The hillsides ring with "Free the people"
Or can I hear the echo from the days of '39?
With trenches full of poets
The ragged army, fixin' bayonets to fight the other line
Spanish bombs rock the province
I'm hearing music from another time
Spanish bombs on the Costa Brava
I'm flying in on a DC 10 tonight

[Chorus]

Spanish songs in Andalucia, Mandolina, oh mi corazon
Spanish songs in Granada, oh mi corazon...

Escucha la canción aquí


Fuente: 



jueves, 10 de mayo de 2018

CANTABRIA RINDE UN HISTÓRICO HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL 'CASO ALMERÍA'

Barranco de Gérgal donde aparecieron los cuerpos de las víctimas del Caso Almería, Luis Montero García, Luis Cobo Mier y Juan Mañas Morales . Todo un montaje para eliminar indicios incriminatorios del secuestro, las torturas y el triple asesinato cometidos por la Guardia Civil en 1981.
'Barranco de Gérgal' donde aparecieron los cuerpos de las víctimas del 'Caso Almería', Luis Montero García, Luis Cobo Mier y Juan Mañas Morales . Todo un montaje para eliminar indicios incriminatorios del secuestro, las torturas y el triple asesinato cometidos por la Guardia Civil en 1981.

CANTABRIA RINDE UN HISTÓRICO HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL 'CASO ALMERÍA'.

EL 'CASO ALMERÍA' SIGUE A LA ESPERA DE UN RELATO DEMOCRÁTICO CASI CUATRO DÉCADAS DESPUÉS DE LOS ASESINATOS. 

El Parlamento de Cantabria acogerá este jueves, día 10 de mayo, un acto en homenaje a las víctimas del 'Caso Almería', los tres jóvenes -Luis Montero García, Luis Cobo Mier y Juan Mañas Morales- que fueron secuestrados, torturados y asesinados en 1981 por la Guardia Civil tras ser identificados por error como miembros de ETA

El acto ha sido presentado este miércoles en una rueda de prensa por la portavoz de 'Desmemoriados', Carolina Hernaiz, y el hermano de uno de los tres jóvenes y portavoz de las familias, Francisco Mañas, quienes han destacado que será la primera vez que se realice un reconocimiento público de las víctimas

Durante el acto, que se celebrará a las 19.30 horas, la presidenta del Parlamento, Dolores Gorostiaga, leerá una declaración institucional en la que el Hemiciclo insta al Gobierno de España a iniciar cambios legislativos "para que todas las víctimas de terrorismo, incluyendo las víctimas de la violencia policial, grupos de ultraderecha y grupos parapoliciales, sean reparadas" y reciban la consideración "que corresponde a su condición de víctimas de actos de terrorismo o violencia política", según ha anunciado Hernaiz. 

En el homenaje, que coincide con el 37 aniversario del asesinato del almeriense residente en Santander, Juan Mañas, y de los cántabros Luis Cobo y Luis Montero, el 10 de mayo de 1981, estarán presentes representantes de los partidos políticos y familiares de las víctimas.

Durante el acto se proyectará un corto documental sobre lo ocurrido producido por 'Desmemoriados' y se rendirá un homenaje musical a las víctimas. Para ello, han colaborado decenas de personas que han prestado voluntariamente su tiempo y su trabajo, desde editores de video hasta la familia del cantautor Carlos Cano, que ha cedido los derechos de su canción 'El Caso Almería' para el documental. 

Mañas se ha mostrado "muy orgulloso" de que en Cantabria se haga este primer reconocimiento a nivel nacional tras 37 años de "lucha incansable" porque hasta ahora "no se ha hecho" justicia. De hecho, ha recordado que de los 11 guardias civiles que participaron en el asesinato, tres fueron juzgados y el resto quedaron impunes, además de que las condenas fueron "pequeñas" y "no se llegaron a cumplir del todo", ha relatado. 

No obstante, Hernaiz ha confesado que su objetivo para el acto conmemorativo era "ir un pasito más allá" y que aspiraban a un homenaje "que dejara un lugar físico para la memoria, con una placa", pero "de momento ha sido imposible", ha lamentado.

El 'Caso Almería' fue uno de los crímenes más famosos de la Transición que el Estado calificó como un “terrible error”, donde el ministro de Interior de aquella época, Juan José Rosón, asumió por completo la “verdad oficial”.

Cartel del acto de dignificación por las víctimas del 'Caso Almería' en el Parlamento de Cantabria esta tarde a las 19:30 horas.
Cartel del acto de homenaje a las víctimas del
'Caso Almería' en el Parlamento de Cantabria.
Desde entonces, las familias de estos tres hombres inocentes han seguido luchando por restituir su honor y dignidad, pidiendo que se les considere víctimas del terrorismo. En este lamentable aniversario, el Parlamento de Cantabria ha dado un paso más para solicitar al Gobierno central que reconozca que los tres fueron víctimas del terrorismo de Estado.

Francisco Javier Mañas ha viajado desde Almería junto a varios familiares para asistir a este acto. Ese trágico fin de semana él celebraba su primera comunión –motivo por el que los tres amigos viajaron a Almería-, y fue él el primero que descubrió que ninguno había dormido en casa.

“Se lo comuniqué a mis padres, y ellos, junto a mis hermanos mayores y un grupo de amigos organizaron un dispositivo de búsqueda, que incluyó hospitales y el Cuartel de la Guardia Civil”. Su padre fue varias veces a denunciar la desaparición, pero siempre le decían que no sabían nada. “La última vez ya les sentó mal y de manera borde le dijeron que si creía que tenían a su hijo allí para comérselo”, recuerda.


“TE QUEDA ESA IMPOTENCIA DE QUE NO SE HA HECHO JUSTICIA”

Ese hecho, obviamente le marcó toda la vida. “De ser un niño, eso me hizo madurar bastante hasta que con el paso de los años lo fui acatando”, cuenta. “Al final, no te queda más remedio que vivir con ello pero te queda esa impotencia de que no se ha hecho justicia, no se ha reparado a las víctimas y no ha habido ningún reconocimiento”, lamenta.

Solo tres de los Guardias Civiles fueron juzgados por este crimen, y condenados a penas “irrisorias”, de 24, 15 y 12 años cada uno. Ninguno las cumplió íntegras.

Aunque Francisco Mañas asegura que sí se han sentido apoyados por la sociedad y por la “buena prensa”, matiza que “nos hemos sentido abandonado por el Estado”. “Nosotros hemos seguido trabajando y luchando con todos los que nos ha ayudado. Pero cuando ves que los que más tienen que ayudar, que es es el Estado, no hacen caso, no participan, se callan… Hicieron un pacto de silencio ante un caso de terrorismo de Estado”, denuncia.

En estas casi cuatro décadas, el Gobierno central ha hecho oídos sordos a su petición de que sus familiares sean declarados víctimas del terrorismo y reciban la consideración y protección de su verdadera condición.

El Parlamento de Cantabria ha sido el primero en firmar, entre todos los partidos políticos, una declaración institucional y que tiene a las familias “muy satisfechos”. “Esperamos que sirva para que el Gobierno central y el Parlamento de Andalucía hagan lo mismo”, confía el hermano pequeño de Juan Mañas, que recuerda que lo único que había hasta ahora era el reconocimiento como víctimas en la Ley de Memoria Histórica autonómica que ha aprobado recientemente Andalucía.

Cuando se impulsó la ley a nivel nacional ellos confiaron en que se retomaría el asunto pero “oficialmente nadie se puso en contacto con nosotros”, cuenta.

Y el tiempo ha seguido pasando, sin que se hiciera nada. “No había esperanzas pero siempre es buen momento para que se haga reconocimiento”, asegura, sobre la tardanza de un pequeño gesto desde Cantabria. “Nosotros vamos a seguir luchando y siempre que aporte lo aceptaremos sea cuando sea”.


'DESMEMORIADOS' VE “UN PASO DE GIGANTE” EN ESTA DECLARACIÓN INSTITUCIONAL

Mañas cuenta que, a través de las redes sociales, mucha gente que no conocía el caso está llegando hasta él. Tanto los familiares de las víctimas como el colectivo 'Desmemoriados' coinciden en que “todos tenemos una responsabilidad” en cuanto a la memoria de estos crímenes.

Incluidos los medios de comunicación. Francisco tenía entonces ocho años pero recuerda a muchos periodistas de Almería y otros que acudieron de nivel nacional. “Se volcaron mucho. No sabían cómo atacarlo pero no se dejaron intoxicar por las declaraciones del ministro del Interior sino que lo vivieron muy intensamente y durante muchos años han seguido sacándolo en prensa y recordándolo”. Los periódicos trataron extensamente el caso Almería; quien faltó en su momento a la responsabilidad fue la televisión, que en ese momento solo contaba con un canal. El oficial.

“España en general tiene la memoria muy corta y las cosas se olvidan pronto”, se lamenta Mañas, que critica que “el primero que olvida es el Estado”, porque “no le interesa que se indague en el asunto y se investigue”.

Desde 'Desmemoriados' recuerdan los difícil que es en este país poder contar con “una memoria paralela a la oficial”. “Y como entonces el ministro lo calificó como un error, nadie se planteó la necesidad de restituir la dignidad de las víctimas y las familias”, se lamenta su portavoz Carolina Hernaiz.

Para ella, la última parte de la declaración institucional que se leerá en el acto de este jueves tiene una importancia especial, ya que se insta al Estado a realizar un cambio legislativo para que todas las víctimas de terrorismo, “incluidas las víctimas de la violencia policial, de grupos de ultra derecha y de grupos paramilitares, sean reparadas y reciban la consideración y protección que corresponde a su condición de víctimas”. “No se ha hecho suficiente, nos queda mucho pero se ha dado un paso de gigante”, considera ella.


Fuentes:






martes, 8 de mayo de 2018

LA MODÉLICA TRANSICIÓN. SANGRES DE MAYO 1976-1981

CASO ALMERÍA. Luis Montero, Luis Cobo y Juan Mañas fueron asesinados por la Guardia Civil.
CASO ALMERÍA. Luis Montero, Luis Cobo y Juan Mañas fueron asesinados por la Guardia Civil.

LA MODÉLICA TRANSICIÓN. SANGRES DE MAYO 1976-1981.

"PARA COMPRENDER BIEN EL PRESENTE, ES NECESARIO CONOCER EL CONTEXTO EN EL QUE SE PRODUJO LA TRANSICIÓN, Y LOS LÍMITES QUE SE IMPUSIERON A SANGRE Y FUEGO...".

Esta nota es la continuación de una serie de publicaciones recopilatorias que recogemos en La transición ensangrentada, una introducción para el recuerdo de l@s asesinados y represaliados en esa época que nos han impuesto como ejemplo de democracia… a golpe de tortura, detenciones y 159 vidas segadas. Y es que en este 2018 se cumplen cuarenta años de Constitución.

Ninguno de los crímenes aquí recordados han tenido su merecido castigo, ni siquiera han sido juzgados penal o políticamente como lo que son: asesinatos. Asesinatos de Estado.


1976 


9 DE MAYO

MONTEJURRA (NAVARRA)

Manuel Fraga Iribarne era ministro de Gobernación (actual Interior). Sus servicios secretos –la cloaca del estado que nunca ha dejado de actuar– organizaron la Operación Reconquista utilizando a grupos de ultraderecha. Su objetivo era dar un golpe a la reunión anual de los carlistas que, en el decurso de los años, había adquirido un marcado carácter antifranquista. Estaban también invitadas a ella una veintena de organizaciones de izquierda. El escenario de tal reunión fue Montejurra. Hubo dos muertos y varios heridos por bala, La versión oficial habló de un “enfrentamiento entre grupos carlistas rivales”. La realidad es que el crimen fue ejecutado por pistoleros españoles y extranjeros integrados en la Triple A, Batallón Vasco Español, Guerrilleros de Cristo Rey, etc. como Jean Pierre Cherid, posteriormente miembro de los GAL.

Aniano Jiménez Santos (45 años) y Ricardo García Pellejero  (20 años). José Luis Marín García-Verde, el Hombre de la Gabardina, disparó a bocajarro a Aniano Jiménez Santos. José Lázaro Ibáñez, testigo presencial de los hechos, señala: “los ultraderechistas vinieron en marcha militar y al llegar a Irache, en la zona de la bodega, empezaron a insultar, a pegar porrazos y a tirar piedras. Aniano, que estaba a metro y medio de mí, se adelantó y se enfrentó. Aquel canalla le disparó a quemarropa. La Guardia Civil estaba custodiándolos descaradamente. Les exigíamos que interviniesen y nos dijeron textualmente que tenían órdenes de no hacerlo. Y nos metieron el fusil en el estómago, a nosotros.”


1977


La semana proamnistía de mayo de 1977 respondió a una convocatoria de movilizaciones y huelgas entre los días 8 y 15 de mayo, en las provincias de Álava, Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra, en reivindicación de una amnistía completa para todos los presos antifascistas, incluidos los encarcelados por “delitos de sangre”. La brutal represión desplegada por la Policía y Guardia Civil provocó siete muertos y numerosos heridos por bala.


12 DE MAYO

RENTERÍA (GUIPÚZCOA)

Rafael Gómez Jáuregui. 68 años. La respuesta popular a las manifestaciones es masiva. La Guardia Civil carga con sus jeeps contra los manifestantes, y dispara fuego real. Cándido Peña cae gravemente herido de bala en el pecho. Rafael Gómez Jáuregui cae muerto, acribillado por una ráfaga de subfusil.


13 DE MAYO

PAMPLONA (NAVARRA)

José Luis Cano Pérez. 27 años. En un lugar próximo, en la confluencia de la calle Calderería del Casco Antiguo con la Bajada de Javier la Policía Armada atrapó a José Luis Cano, al que habían visto tirar una piedra, y lo introdujeron en el bar Manuel (actualmente bar Imanol), donde fue golpeado y pateado. El disparo a corta distancia en la nuca, efectuado por un cabo de la Policía Armada, lo remata. Alfredo García, entonces alcalde de Ansoáin, fue testigo de los hechos y declara que siguieron golpeándole una vez que se escuchó el disparo. El cabo fue reconocido posteriormente por varios testigos, pero nunca llegó a ser procesado.


RENTERÍA (GUIPÚZCOA)

Clemente del Caño Ibáñez, trabajador de la autopista Bilbao-Behovia atropellado por un vehículo que circulaba a elevada velocidad cuando retiraba una barricada cerca de Rentería, obligado a ello por la Guardia Civil.


ORTUELLA (VIZCAYA)

Manuel Fuentes Mesa (30 años). Sale de una despedida de soltero con unos amigos. Varios jeeps de la Guardia Civil les rodean, los agentes se abalanzan sobre los muchachos y golpean brutalmente a tres de ellos. Manuel intenta huir y un guardia le dispara en la cabeza, por la espalda. Los jeeps se van dejándolo en medio de un charco de sangre.


PAMPLONA (NAVARRA)

Luis Santamaría Miquelena (72 años). Muere de un infarto a consecuencia del shock provocado por el impacto de una bala de goma en la pared de su balcón mientras era testigo de cómo golpeaba la Policía Armada a un muchacho en la calle San Nicolás.


24 DE MAYO. 

RENTERÍA (GUIPÚZCOA)

Gregorio Maritxalar Aiestaran (62 años). Diez días antes había sido alcanzado por una bala que le atravesó el pecho cuando se encontraba en el balcón de su casa, viendo la manifestación pro-amnistía y siendo testigo de la feroz represión policial.


29 DE MAYO. 

BILBAO (VIZCAYA)

Francisco Javier Núñez Fernández (38 años). Agonizó durante trece días: dolores terribles, vómitos de sangre, transfusiones… Todo comenzó el 15 de mayo, en plena semana pro-amnistía. Sale con su hija a comprar el periódico. De regreso a casa, se topan con una manifestación. Su hija cuenta: “Dos policías empezaron a golpearle brutalmente en la espalda y las piernas. Consiguió llegar al portal de casa. Los vecinos gritaban desde las ventanas, pedían que le dejaran en paz. Consiguió meterme en el portal, pero entraron detrás. Allí, sin testigos, siguieron dándole”. Francisco Javier acude a denunciar lo sucedido en los juzgados. Alguien avisó a los autores de la paliza. “Se presentaron en la puerta del juzgado en una furgoneta, vestidos de paisano pero con pistola, y le obligaron a subir al vehículo. Volvieron a golpearle, le ataron las manos, le pusieron un embudo en la boca y le obligaron a beber cerca de un litro de coñac y otro tanto de aceite de ricino”. Le dejaron tirado cerca de su casa. “Estaba totalmente reventado, el estómago, el esófago, el hígado…”


1978


4 DE MAYO. 

SORIA

José Luis Escribano. Miembro de Comisiones Obreras. Muerto a consecuencia de los disparos del policía armado en prácticas, Antonio López, en un bar.


1979


6 DE MAYO

ANDOAIN (GUIPÚZCOA)

José Ramón Ansa Echevarría. 17 años. Secuestrado de madrugada mientras regresaba a pie a casa de unas fiestas. Apareció muerto por un balazo en la cabeza en una cuneta de la carretera entre Andoain y Urnieta. Su muerte fue reivindicada por la Triple A y el Batallón Vasco Español.


12 DE MAYO

HENDAYA (FRANCIA)

Francisco Javier Larrañaga Juaristi. Refugiado político y presunto miembro de ETA. Murió en un hospital de Bayona (Francia) un día después de quedar en coma a consecuencia de un disparo en la frente.


1980


1 DE MAYO

MADRID

Arturo Pajuelo Rubio. 33 años. Fundador de la Asociación de Vecinos Guetaria, miembro activo de la Coordinadora de Barrios de la Zona Sur de Madrid y líder vecinal del barrio de Orcasitas, participa en la manifestación del 1º de Mayo convocada por CC.OO. y U.G.T. Grupos de fascistas han seguido el recorrido de ésta, con una pasividad absoluta por parte de la policía, que, por el contrario, se ocupa de reprimir a golpes la manifestación alternativa convocada por CNT. Arturo Pajuelo vuelve a casa junto a unos amigos, cuando un grupo se abalanza sobre ellos, alguien sujeta a Arturo por la espalda mientras otro le clava una bayoneta nueve veces en hígado y pulmones. Cae muerto allí mismo. Sus amigos Carlos y Joaquín reciben varias puñaladas que les causan heridas graves, pero consiguen sobrevivir. Los asesinos se van andando.

Testigos de la agresión y los propios agredidos identifican como autor del crimen al falangista Daniel Fernández de Landa y Roca. La instrucción se prolonga intencionadamente y, llegado el proceso, el asesino ha huido y está en paradero desconocido.


6 DE MAYO

MADRID

Juan Carlos García. 20 años. A los gritos de “¡Viva Cristo Rey!” y “¡Os vamos a matar!”, un grupo de fascistas irrumpe en el bar San Bao y golpea con cadenas y palos de béisbol a los jóvenes allí reunidos. Suenan cuatro disparos. Dos de ellos alcanzan por la espalda a Juan Carlos y lo matan. Las otras dos balan van a parar a Ramón Carlos Bornal (19 años) y Vicente Seoane (20 años). Los autores materiales del asesinato son identificados: Iñigo Guinea Pérez y el antes citado Daniel Fernández de Landa. También ahora, el juicio se demora y, cuando llega, ambos están huidos. Los otros procesados ven rebajada su pena a 2 años. El juez Hijas Palacios argumenta: “No existe alevosía en la muerte de Juan Carlos García a pesar de haber recibido el disparo por la espalda. No fue un ataque traidor, porque el condenado entró en el bar gritando ‘salid si tenéis cojones’ y el que avisa no es traidor”. Textual.


8 DE MAYO

SAN SEBASTIÁN (GUIPÚZCOA)

María José Bravo del Barrio. 16 años. Asesinada la tarde del 8 de mayo de 1980 en el barrio de Loyola de San Sebastián. Acompañaba a su novio, Javier Rueda. Un grupo de jóvenes fascistas les asaltó en el camino. A Javier Rueda le golpearon con un bate de béisbol y le dejaron sin sentido, con una fractura en el cráneo y hundimiento del parietal derecho. El cadáver de María José Bravo apareció un día después. La habían secuestrado, violado y asesinado. El crimen fue reivindicado por el Batallón Vasco Español.

No hubo ninguna investigación del crimen, y sí un completo abandono institucional a la familia. Alberto Bravo, hermano de María José, denuncia que no pudieron ni recuperar la ropa de su hermana que se llevó la policía para la investigación: “El gobernador, Pedro de Arístegui, nos dijo que había desaparecido”.


1981


9 DE MAYO

ALMERÍA

Juan Mañas Morales. 24 años. Trabajador de FEVE; Luis Montero García. 33 años. Trabajador de FYESA y miembro del PCE; Luis Manuel Cobo Mier. 29 años. Trabajador de ACERIASA.

Tres jóvenes amigos se dirigen desde Santander a Almería, a la comunión del hermano de uno de ellos. El coche se avería en Manzanares y alquilan otro en esa localidad. Un vecino les confunde con las fotos de 3 miembros de ETA que aparecen en las noticias, y da el soplo a la Guardia Civil, que inicia la caza.

Los muchachos aparcan el coche en Roquetas de Mar y visitan las tiendas de souvenirs. En una de ellas son detenidos sin oponer resistencia. Al día siguiente, sus cadáveres aparecen dentro del coche alquilado, descuartizados, calcinados y tiroteados. El teniente coronel de la Guardia Civil Carlos Castillo Quero y más de una docena de guardias civiles a sus órdenes, torturaron a los tres jóvenes trabajadores durante toda la noche y les asesinaron en el cuartel abandonado de la Guardia Civil de Casafuerte. Cuando se dieron cuenta de su error, los descuartizaron, los metieron dentro del coche, lo tirotearon para fingir que habían sido víctimas de un enfrentamiento, despeñaron el coche por un barranco y lo prendieron fuego con gasolina comprada con el propio dinero de las víctimas.

Según la versión oficial de la Guardia Civil, repetida por el ministro del Interior, Juan José Rosón, en comparecencia parlamentaria, los detenidos como presuntos terroristas estaban armados e indocumentados y eran conducidos a Madrid en coche. Cuando intentaron agredir al conductor, los guardias civiles se vieron obligados a disparar contra las ruedas del vehículo en el que iban esposados.

Ante la evidencia del crimen, se inicia un proceso en la Audiencia Provincial de Almería. El abogado de la familia Mañas sufre un atentado con bomba en su coche. El que posteriormente representa a las tres familias, Darío Fernández, debe esconderse de las amenazas de muerte, y llega a vivir en una cueva.

Solo tres guardias civiles son procesados. Ingresan en prisiones militares, no ordinarias, y reciben un retiro millonario de los fondos reservados del estado. A los tres años reciben el tercer grado y, poco después, son puestos en libertad.


Fuentes: