domingo, 5 de febrero de 2017

LA DISCRIMINACIÓN Y EL ORIGEN DE LA VIOLENCIA. ASPECTOS FUNDAMENTALES QUE DEFINEN A LA ESTULTICIA HUMANA


Miren la fotografía... Obsérvenla y analícenla. ¿Qué ven? ¿Cómo podrían describir la misma situación separada por largas décadas? Cómo se puede entender que, a pesar de que el tiempo haya transcurrido en casi un siglo, el ser humano puede llegar a repetir los mismos patrones de conducta y de comportamiento? (...)  ¿Qué especie de dedo divino, de alucinación mental o de gen enfermo, puede hacer que un individuo llegue a sentirse superior a otro y creerse con el derecho, o la obligación, de marginar a la persona con la que se compara...?

LA DISCRIMINACIÓN Y EL ORIGEN DE LA VIOLENCIA. ASPECTOS FUNDAMENTALES QUE DEFINEN A LA ESTULTICIA HUMANA


Miren la fotografía... Obsérvenla y analícenla. ¿Qué ven? ¿Cómo podrían describir la misma situación separada por largas décadas? Cómo se puede entender que, a pesar de que el tiempo haya transcurrido en casi un siglo, el ser humano puede llegar a repetir los mismos patrones de conducta y de comportamiento? ¿Cuál es la diferencia entre los protagonistas de las imágenes en blanco y negro y la humillante escena protagonizada por seguidores del PSV Eindoven vejando a varias indigentes rumanas (en lo fotografía se ve cómo un energúmeno lanza a una mujer rumana una lata de cerveza aplastada) en el centro de Madrid hace sólo unos meses? ¿Qué especie de dedo divino, de alucinación mental o de gen enfermo, puede hacer que un individuo llegue a sentirse superior a otro y creerse con el derecho, o la obligación, de marginar a la persona con la que se compara y, en consecuencia, provocar y justificar un estado de violencia que se retroalimenta con la creación de grupos endogámicos con las mismas tendencias discriminatorias y violentas contra otros grupos objetivos con los que se comparan para engordar sus propios mitos de superioridad?


Quizás crean ustedes que, tras ello, se esconde concretamente algún tipo de ideología o, tal vez, algún sistema político determinado, que favorecen indudablemente esta situación. En parte es así, no cabe ninguna duda; pero son las personas, en definitiva, con toda su carga emocional y psicosocial, las que hacen que podamos vivir socialmente de una manera u otra. Son personas las que crean y mantienen los sistemas y son personas también las que originan y defienden las ideas y ciertas ideologías; son personas las que hacen grandes hazañas y también son personas las que carecen de empatía, discriminan a ciertos grupos humanos y son capaces de realizar las mayores atrocidades contra ellos...


De este manera, y recordando la presentación que hacíamos, a modo de introducción, de la reedición de nuestro pionero trabajo "Las Cifras de la Represión en Jerez de la Frontera tras el Golpe de Estado Militar de 1936: Una Aproximación", el pasado 12 de diciembre de 2008, los responsables de esta Asociación que firmamos dicha reedición introdujimos una cita muy acertada extraída de la obra del psiquiatra y profesor de Psiquiatría de la Universidad de Nueva York Luis Rojas-Marcos, "Las Semillas de la Violencia". Parte de esta cita, que nos sirve como anillo al dedo para mantener el buen juicio del comienzo de este artículo, rezaba de la siguiente manera:


"La idea de 'los otros' es una de las fuerzas culturales más perniciosas. Su lema implícito 'son diferentes', no aman, ni viven, ni sufren como nosotros, hace posible todo tipo de fanatismos y de actitudes intolerantes: xenofobia, racismo, sexismo, homofobia" (aporofobia y clasismo, podríamos añadir también, entre las que no se mencionan)... "Al mismo tiempo, divide a la sociedad, fomenta políticas sociales mezquinas y, en el fondo, es una forma de dar permiso para odiar, al identificar a los otros como objetos de agresión aceptables...".


Uno de los principales obstáculos con los que esta Asociación tiene que enfrentarse para continuar con el trabajo de desempolvar las diferentes capas de mentiras que cubren la memoria reciente de nuestros antepasados es, precisamente, el afán que existe desde diferentes frentes variados y variopintos por arrancarnos de nuestras propias manos la herramienta que tanto molesta a quienes se sienten ofendidos por nuestra labor, incluyendo entre ellos, y como escribíamos en la mencionada presentación de la reedición de nuestra obra, al típico oportunismo de quienes han querido atribuirse resultados e ideas propias de nuestras costosas investigaciones. Este trabajo, por no poder ser controlado por los mediocres que prefieren empuñar antes el martillo que la pluma para intentar machacar a cualquier clavo que sobresalga, no está exento de recibir las zancadillas de estas mentes grises e insulsas que nuestra sociedad actual también tiene que soportar para mayor desgracia de su evolución.


Igual que hacemos al desnudar la realidad de la memoria histórica, somos partidarios de combatir a los “grises” (nunca mejor dicho) y a los “insulsos” con nuestros propios argumentos constructivos, sin envenenar nuestras mentes con el arma de la destrucción que torpemente utilizan aquéllos. En este sentido, nosotros preferimos contribuir a dar color y dar sabor a todo lo que nos rodea antes que permanecer voluntariamente encallados en el camino del castigo autoritario del monocromo y del monotono, pues de ahí al genocidio intelectual, ideológico, racial y físico hay muy pocos pasos; es cuestión de tiempo que se vuelva a repetir la historia una vez más. De hecho, ahora mismo están sucediéndose acontecimientos parecidos en otros puntos del planeta con la aquiescencia de los “grises” e “insulsos” del mundo y la pasividad de la mayoría.


Ahora que está de moda la campaña social contra el acoso escolar de Mediaset, y su banda sonora, con la voz del cantante rapero y actor “El Langui”, titulada “Se buscan valientes”, sería de gran acierto establecer una similitud entre las causas que originan la discriminación en las escuelas, entre unos escolares contra otros, y la que se ejerce a nivel general entre un grupo humano contra otro. Del mismo modo, podríamos comparar las consecuencias de la discriminación del primer ejemplo con las del segundo; en ambos casos, los resultados e incidencias nefastas recibidas por el grupo acosado serían directamente proporcional al grado de permisividad que la sociedad en su conjunto está dispuesta a conceder a los acosadores mediante la fórmula, aplicada en otros contextos, de “laissez faire, laissez passer…”.


De hecho, para que se den las condiciones de existencia de un grado de permisividad general ante las injusticias es condición "sine qua non" el barrer todo atisbo de resistencia u oposición por parte de quienes ostentan el poder y el control social con la colaboración de los profesionales de la injerencia social que pretenden ocupar un lugar intermedio para, quizás, encontrar un reconocimiento a sus propias ambiciones. De esta manera, y satisfaciendo sus aspiraciones claramente alejadas de todo altruismo y toda filantropía, se encuadran del lado de quienes mantienen las cosas inalteradas y de quienes sumen constantemente a la humanidad en el pozo de la ignorancia y la oscuridad, fragmentando de esta manera a las personas y reforzando la creación de categorías diferentes para seguir alimentando entre ellas la discriminación y la violencia.


Podemos afirmar, por tanto, que el calado de estas ideas es sorprendente porque, sin apenas percibirse, cristalizan y se asientan, incluso, en aquellos que pretenden combatirla, pudiéndose dar la paradoja, en estos últimos casos, de convertir la discriminación en un arma de quien afirma estar al lado de la persona discriminada para aparecer sibilina y realmente como agente discriminador en un verdadero ejercicio de hipocresía práctica aplicada.


En relación con la recuperación de la memoria histórica, esta paradoja completaría el absurdo propio del esperpento valleinclanesco cuando el hipócrita se posiciona al mismo nivel que el agente discriminador golpista que hizo que una sociedad sucumbiera al miedo a ser señalada, contribuyendo con su silencio a las diferentes fases discriminatorias que impuso el régimen genocida golpista del dictador Francisco Franco y de la red de colaboradores activos que creó. De esta manera, a los sistemáticos asesinatos y violaciones de los derechos humanos que padeció parte de la sociedad española y jerezana, habría que sumarles toda una serie de tácticas utilizadas para anular la voluntad de dicha sociedad, en general, y para eliminar socialmente a una parte de la población, condenándola a la pobreza, la marginación y la exclusión social por motivos no sólo políticos e ideológicos, sino por pertenencia o cercanía a familias directamente castigadas por el golpismo español del siglo XX. Sólo bastaba un dedo acusador, sazonado tal vez de cierto grado de envidia, para que la maquinaria represora pusiera en marcha toda su capacidad discriminatoria.


Sirvan estas últimas palabras como una necesaria reflexión para combatir la estulticia humana que hace que el hipócrita crea en la bondad de sus propias fantasías:


“La discriminación es la única arma que tienen los mediocres para sobresalir” (Guillermo Gapel)



FUENTES: 

http://deportes.elpais.com/deportes/2016/03/15/champions/1458058756_705557.html 


http://jerezrecuerda.blogspot.com.es/2017/02/la-discriminacion-y-el-origen-de-la_5.html